La viróloga china que desertó a EEUU volvió a afirmar que el Covid-19 se creó en un laboratorio

Li Meng-Yan aseguró a su vez que la enfermedad es un “arma biológica sin restricciones” que “se puede crear en seis meses usando un virus modelo propiedad del Ejército chino”

Li-Meng Yan, la científica de Hong Kong que huyó a Estados Unidos, volvió a afirmar que el Covid-19 fue creado en un laboratorio. También calificó al virus como un “arma biológica sin restricciones” que “se puede crear en seis meses usando un virus modelo propiedad del Ejército chino”.

En un nuevo trabajo publicado en Zenodo, una plataforma de divulgación de acceso libre, Yan asevera junto a otros tres colegas que el virus no puede haber sido concebido de manera natural. “No existe en la naturaleza y sus secuencias han sido fabricadas”, expresa un párrafo del documento de 33 páginas.

También aseguró que la comunidad científica ha manufacturado información para promover la alternativa que ella refuta, algo que dijo “revela la escala y la naturaleza de un fraude científico” y expone “el grado de corrupción en los campos de la investigación académica y la salud pública”.

En esta línea, sugirió que la enfermedad podría haber sido liberada de manera intencional. Y en consecuencia dijo que la considera como “un arma biológica restringida” y a la pandemia “como una guerra biológica”. “Sugerimos que se lleven a cabo investigaciones sobre el gobierno y las personas sospechosas y que los responsables rindan cuentas por este brutal ataque contra la comunidad mundial”, concluye.

 

La publicación de Yan es la última de una serie que contrasta fuertemente con el consenso de la comunidad científica internacional, cuyos miembros han concluído en distintas ocasiones que el origen del virus es natural.

Quizás aquella que ha tenido mayor impacto es una del pasado 14 de septiembre, que la investigadora posdoctoral también publicó en Zenodo y en la cual afirmó su teoría una vez más. En ese caso, señaló que el SARS-CoV-2 difiere significativamente de otros virus respiratorios o zoonóticos porque ataca a múltiples órganos, es capaz de sufrir un largo período de infección asintomática, es altamente transmisible y significativamente letal en poblaciones de alto riesgo, está bien adaptado al ser humano desde el comienzo mismo de su aparición.

En ese caso, los reconocidos virólogos Kristian Andersen y Carld Bergstrom calificaron al estudio como “no científico”.

La mayor de sus críticas fue que “el reporte ignoró la vasta cantidad de información acerca de lo que se sabe sobre la manera en que los coronavirus circulan entre poblaciones de animales salvajes y su tendencia a llegar a los humanos”.

Su referencia principal es un reporte de David Robertson, un investigador de genomas virales de la Universidad de Glasgow, quien demostró el vínculo entre el SARS-CoV-2 -el virus que causa el Covid-19- y su ancestro conocido más cercano, un virus conocido como RaTG13.

Este último, indicó Robertson, ha circulado entre grupos de murciélagos -el animal que se cree habría transmitido el Covid-19 a un humano por primera vez- por décadas. Y los virólogos creen que el RaTG13, que es idéntido al SARS-CoV-2 en un 96 por ciento, probablemente evolucionó durante años antes de adaptarse a su forma actual y causar la pandemia que se ha cobrado más de un millón de vidas.

Li, en contraste, aseguró que el RaTG13 también fue creado en un laboratorio. No obstante, esta aseveración también fue cuestionada.

Quién es Li-Meng Yan

Según contó en varias entrevistas, Yan trabajaba en la Universidad de Salud Pública de Hong Kong, un centro de investigación de enfermedades infecciosas de la Organización Mundial de la Salud, cuando comenzó a investigar el brote en Wuhan. Relató que comenzó a estudiar el virus en diciembre y estuvo en contacto con otros virólogos que estaban en china continental y tenían más información del virus.

Supuestamente averiguó que el virus se estaba transmitiendo muy rápido entre personas, algo que todavía se desconocía, e informó de sus hallazgos al doctor Leo Poon, un presunto contratista de la OMS que ocultó su investigación y le pidió que guardara silencio, dejando entrever que podría perder la vida

Después de temer por su seguridad, Yan huyó de China en un vuelo con destino a Los Ángeles a fines de abril. Desde entonces ha continuado asegurando su teoría sobre el orígen de la pandemia.

La OMS ha negado las acusaciones de la viróloga y dijo a Fox que “mucha gente trabaja para ellos como consultores” pero no tienen datos que acrediten que Yan, como ella afirma, trabajara para un laboratorio de referencia de la organización especializado en virus y pandemias. La OMS dijo que tampoco tiene en sus archivos datos sobre Poon.

Fuente: https://www.infobae.com/